ACOPLE – ROLDÁN MODERNO

Acople
Gabriel Chaile, Juan del Prete, León Ferrari, Mariana Ferrari, Jorge Gumier Maier, Silvia Gurfein, Mauro Guzmán, Alfredo Hlito, Guillermo Kuitca, Fernanda Laguna, Luciana Lamothe, Alfredo Londaibere, Federico Manuel Peralta Ramos, Emilio Pettoruti, Marcelo Pombo, Cristina Schiavi, Xul Solar, Lino Enea Spilimbergo, Pablo Suárez, Yente
Roldan Moderno
24.09.19 | 25.10.19

Con la misión de “revalorizar el arte moderno argentino dentro del pensamiento contemporáneo”, Roldan Moderno desarrolla a lo largo del año un programa con curadurías específicas. En este marco, la historiadora del arte y curadora independiente Jimena Ferreiro ideó Acople, una exposición que pone en escena “algunas ideas-fuerza que articulan la narrativa del arte local a través de un sistema de correspondencias entre las obras; ensayos de vecindad, amplificación, duplicación, oposición, rivalidad y admiración”, escribe en su texto curatorial.

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Acople, 2019, vista de exhibición en Roldan Moderno. Ph: Santiago Orti. Gentileza de Roldan Moderno

El acople, sigue Ferreiro, “alude tanto al sentido de adherir, unir o encastrar, así como a la distorsión sonora que genera ruido y una forma semejante al eco”. De hecho, tanto en el ámbito del sonido como de la imagen, se define como “un fenómeno producido por la realimentación de un sistema cuando este recoge su propia señal, reintroduciéndola una y otra vez sin parar”. La muestra vincula las piezas de a pares, pero a su vez abre y encuentra relaciones entre ellas que van más allá de lo que podría parecer a primera vista un juego de espejos enfrentados. Ferreiro lleva el sentido del término al arte argentino de los siglos XX y XXI para establecer “una gran conversación transtemporal de obras”.

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Acople, 2019, vista de exhibición en Roldan Moderno. Ph: Santiago Orti. Gentileza de Roldan Moderno

La idea de cover –otro término de la jerga musical– recorre la muestra, sin explicarla. “Cristina Schiavi (Buenos Aires, 1954) [por ejemplo] hizo su propio cover de una pintura de Emilio Pettoruti (La Plata, 1892 – París, 1971), uno de los artistas principales de la avanzada moderna en las primeras décadas del siglo XX en Argentina; por medio de su obra manipula los objetos producidos por la heteronorma provocando cierto efecto de extrañeza, con el propósito de hacer evidentes las marcas sexo-genéticas del modernismo geométrico”, explica la curadora. Pero con respecto a los modernismos y el influjo de las vanguardias del siglo XX, la exposición ofrece otras claves: Xul Solar (San Fernando, 1887 – Tigre, 1963) y Alfredo Londaibere (Buenos Aires, 1955-2017) comparten una búsqueda espiritual que “tomó forma cifrada en sus obras, se hizo cuerpo allí”. Si se observa con atención y cierta distancia, la obra de Londaibere proclama “Yo es absoluto” entre colores y formas que remiten a “un letrismo ligado a la experimentación de las vanguardias constructivistas” (Ferreiro).

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Acople, 2019, vista de exhibición en Roldan Moderno. Ph: Santiago Orti. Gentileza de Roldan Moderno

La obra de Jorge Gumier Maier (Buenos Aires, 1953) se vincula de una manera particular con las vanguardias abstractas de nuestro país. La muestra incluye una de sus obras de 1992 y la relaciona con una pieza de Yente (Buenos Aires, 1905-1990) y Juan del Prete (Vasto, 1897 – Buenos Aires, 1987). “Mi vinculación con la abstracción se da, sobre todo, por la apropiación que hizo la decoración de interiores de la estética modernista”, comentaba Gumier en 1993 en un reportaje citado en el texto curatorial.

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Acople, 2019, vista de exhibición en Roldan Moderno. Ph: Santiago Orti. Gentileza de Roldan Moderno

Alfredo Hlito (Buenos Aires, 1923-1993) y Guillermo Kuitca (Buenos Aires, 1961) recorren, a su manera, “esa zona indiscernible entre la abstracción y la figuración, algo que se da en muy pocas cosas”, define Mariano Mayer, citado también en el texto de Ferreiro. En ambos artistas, las líneas forman estructuras, explícitamente en el caso de Kuitca, quien utiliza mapas y plantas arquitectónicas en sus pinturas. En ese sentido, Luciana Lamothe (Mercedes, 1975), admiradora de la arquitectura moderna, “realiza piezas con caño que articula empleando bisagras y elementos semejantes –los mismos materiales que utiliza en sus instalaciones y esculturas funcionales— diseñadas a partir de estructuras constructivas que se vuelven contra sí mismas”. En Acople, el contorno de una planta arquitectónica de Kuitca está formado por una Corona de espinas –así se titula la obra– mientras que la escultura de Lamothe es un cilindro de caños de hierro, cuyas superficies recortadas forman múltiples puntas filosas. A Gabriel Chaile (San Miguel de Tucumán, 1985) le hubiera gustado ser arqueólogo, dice Ferreiro y agrega: “en su obra orbita la magia, y también la fe en la capacidad de transformación de la materia, sustancia misma del milagro”. Su trabajo se vincula en este sentido con otro aspecto de la producción de Hlito, que vivió en México entre 1964 y 1973, donde su obra adoptó aspectos culturales del mundo precolombino.

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Acople, 2019, vista de exhibición en Roldan Moderno. Ph: Santiago Orti. Gentileza de Roldan Moderno

Fernanda Laguna (Buenos Aires, 1972) crea con sus trabajos formas de comunicación en las que el lenguaje artístico funciona como “un idioma para hablar fuera del sistema del arte”, escribe Inés Katzenstein, y cita Ferreiro. En la muestra, esa “fuerza poética” es equiparada con las inscripciones de Federico Manuel Peralta Ramos (Mar del Plata, 1939 – Buenos Aires, 1992), “poeta, showman, juglar, performer. Una figura excepcional de la escena artística de Buenos Aires, tan extravagante como esencial, cuya obra se desmaterializó hasta volverse una mirada simple sobre la experiencia inmediata”. Mientras tanto, sigue Ferreiro, “Pablo Suárez (Buenos Aires, 1937-2006) rematerializaba su obra con un propósito semejante. Afuera estaba el genocidio, adentro la cama, la planta, las sábanas y el goce”. En la muestra, sus desnudos se vinculan con dibujos de Mauro Guzmán (Rosario, 1977), que “convoca en sus obras las multitudes disidentes, los excesos de la estética trash y la androginia queer”.

Por su parte, Marcelo Pombo (Buenos Aires, 1959) y los artistas de su generación redescubren “la belleza banal”. En 1994, participando en una mesa de discusión junto a dos artistas políticamente comprometidos como León Ferrari (Buenos Aires, 1920-2013) y Luis Felipe Noé, declaró “que él no se sentía interpelado por ese gran escenario de las luchas nacionales y mundiales; que lo único que le importaba realmente era lo que sucedía en sus inmediaciones, en el radio de un metro en torno suyo”. La muestra acopla su Guirnaldas con frutos podridos de 1993 con un dibujo Sin título de Ferrari de 2006.

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Acople, 2019, vista de exhibición en Roldan Moderno. Ph: Santiago Orti. Gentileza de Roldan Moderno

Mariana Ferrari (San Miguel de Tucumán, 1975) produjo en los últimos años una serie de pinturas que desarman la tradición pictórica de los paisajes serranos, la iconografía del trabajo y la atmósfera terrosa de la pintura de Lino Enea Spilimbergo (Buenos Aires, 1896 – Unquillo, 1964) –quien fue profesor en la Universidad Nacional de Tucumán– para trasladarlos al campo de la abstracción gestual. A Ferrari “le gusta el término painting –el que se emplea en inglés para hablar de pintura– porque además de señalar la cosa designa la acción, y esta fuerza dinámica es clave para entender su obra, que se ubica siempre en el límite difuso entre el aniquilamiento y el vitalismo, entre la desintegración y la reunificación. Una manera muy personal de pensar la pintura en relación con el territorio y la tradición”, observa Ferreiro. Los extremos de lo vital y lo inerte se combinan en su obra y también en las pinturas de Silvia Gurfein (Buenos Aires, 1959) que “oscilan entre el fantasma de la forma, su vida pretérita y su definitivo desvanecimiento, hasta volverse color, mancha, bruma, vibración, sugestión”.

Contenido producido por arteBA. Memoria anual de arte argentino contemporáneo.