Ariel Cusnir – Los Rojos / Pasto – 17.10.19 | 13.12.19

Publicado por | noviembre 26, 2019 | +, arteBA Fundación, Biblioteca, blog, Buenos Aires, En foco, Noticias

Los Rojos
Ariel Cusnir
Pasto
17.10.19 | 13.12.19

Ariel Cusnir, Los Rojos, 2019, vista de exhibición en Pasto. Ph: Gentileza de Pasto

Con curaduría de Bárbara Golubicki, Ariel Cusnir (Buenos Aires, 1981) presentó en Pasto una nueva serie de pinturas que exploran los episodios que llevaron al derrocamiento de Juan Manuel de Rosas por parte del Ejército Grande comandado por Justo José de Urquiza en la batalla de Caseros. Las obras de Cusnir se mimetizan por momentos con el género de la pintura histórica para plantear preguntas con respecto a las imágenes y a la construcción del relato oficial: “¿Cuál sería nuestra historia si el lugar central de la Batalla de Caseros lo tuviera una reunión de la que no existen registros? ¿Cuáles son las imágenes que funcionan como puerta de acceso a las imprecisiones de los relatos oficiales de la historia?”, plantea la galería.

Ariel Cusnir, Los Rojos, 2019, vista de exhibición en Pasto. Ph: Gentileza de Pasto

Los Rojos comienza –o quizá concluye, la pintura está ubicada a la derecha de la entrada− con un cuadro que representa una reunión de la que no existen registros entre Urquiza, en ese entonces gobernador de la provincia de Entre Ríos, y el barón de Mauá, el banquero más importante del Imperio del Brasil, para arreglar la participación de vapores brasileños producidos en su astillero y asegurar así la contundencia del ejército aliado (Urquiza & Mauá, 2019). “Brindan, cierran el acuerdo, componen una típica situación de despacho. Cusnir imagina y fantasea un color rojo propio, una litografía de Morel, un mobiliario oficinesco que podría ser actual”, describe el texto curatorial de Bárbara Golubicki.

Ariel Cusnir, Los Rojos, 2019, vista de exhibición en Pasto. Ph: Gentileza de Pasto

La figura central de la serie de Cusnir es, sin embargo, otro personaje de la historia argentina, el Domingo Faustino Sarmiento de 1852. En esa época, Sarmiento se había sumado a las fuerzas de Urquiza y tenía a su cargo las tareas de información. El artista lo pinta “en un impasse de la campaña. El ejército está detenido, la imprenta volante en la que imprime cada uno de los veintiséis boletines ocupa, contra cualquier noción de eficiencia, toda una carreta y ahí está él, entonces, empequeñecido, como si posara aún para el retrato, pero obtuviese a cambio una panorámica que lo miniaturiza, lo hunde en el paraje litoral de Entre Ríos al cubierto del sol y la naturaleza. En esta pintura [Campaña del Ejército Grande, 2015-2019], el receso permite ver un Sarmiento mirando el paisaje de un palmar, cenagoso, casi tropical”, sigue Golubicki. Pablo Katchadjian, que también escribió para la muestra, comenta que “todo surge de una escena, o una imagen: Sarmiento, que esperaba convertirse en una especie de consejero de Urquiza, terminó con el cargo de Boletinero del Ejército Grande, lo que suponía que una carreta cargaría una enorme y pesadísima imprenta para difundir los textos que él iría escribiendo o transcribiendo. Para Urquiza, de todos modos, que razonablemente recelaba de Sarmiento, estos textos eran inofensivos: no podían ser más que ‘chillidos’. Así que la pesada carreta iba a la retaguardia; los boletines se distribuían en los pueblos; los soldados eran analfabetos”.

Ariel Cusnir, Los Rojos, 2019, vista de exhibición en Pasto. Ph: Gentileza de Pasto

La curadora observa que la estrategia de Cusnir consiste en “generar estrías a partir de trozos que pueden ser desencajados de esa continuidad aparente, elaborados por una mirada que se coloca en un umbral, entre el sueño y la vigila”. Rosas y Mansilla presenta una escena en la que ambos personajes, Juan Manuel de Rosas y su sobrino Lucio V. Mansilla, descansan en sus camas, con un florero y el Retrato de Manuelita Rosas que Prilidiano Pueyrredón pintó en 1851 en versión miniatura y monocroma al fondo. También duerme, en otra de las obras, un soldado tendido en el pasto, con uniforme rojo y sombrero mexicano (Durmiente mexicano, 2019). Katchadjian explica cómo Cusnir busca ahondar las “estrías” de la historia o hacer visible una perspectiva lateral de la que no existen registros para derivar en preguntas sobre búsquedas, deseos y… hormigas: “primero, la marcha del ejército donde se ve, en la retaguardia, un carro que lleva una imprenta; después, un carro tirado por bueyes; después, las ruedas de ese –u otro– carro; finalmente, los boletines de Sarmiento flotando en la noche. Es como si la imagen se fuera deshaciendo. ¿De la misma manera que se deshacían las fantasías de Sarmiento? ¿Qué es este deseo convertido en pesado carro? ¿Qué es esta rueda condenada a girar? ¿Qué son estos papeles que se pierden? Hay, también, otra serie: primero, soldaditos desarmados que marchan; después, hormigas rojas cortando pasto; finalmente, una hormiga negra y díscola que toma agua abstracta. ¿Qué son estos soldaditos de juguete? ¿Qué son estas hormigas rabiosas? Y esta, sola, que se aparta de sus compañeras, ¿qué busca en el agua?”.

Ariel Cusnir, Urquiza y Mauá, 2019, óleo sobre tela, 73 x 105 cm. Ph: Gentileza de Pasto

Ariel Cusnir, Hormigas sociales, 2019, óleo sobre tela, 65 x 107 cm. Ph: Gentileza de Pasto

Ariel Cusnir, Campaña del Ejército Grande, 2015-2019, óleo sobre tela, 90 x 150 cm. Ph: Gentileza de Pasto

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