Volver a Secciones y programas

Información + Texto curatorial


Sector destacado dentro del espacio de algunas galerías de la Sección Principal donde se exhibe una o varias obras de un único artista. Su objetivo es resaltar obras relevantes, singulares y emblemáticas de artistas modernos y contemporáneos. Un comité consultor tiene a su cargo la selección.

Comité Consultor 2017

Ana María Battistozzi (crítica de arte y curadora independiente, Buenos Aires).
José Luis Blondet (curador de proyectos especiales en LACMA, Los Ángeles).
Luiza Teixeira De Freitas (curadora independiente, Lisboa).

aa2000-logo

Desde su aparición en 2014, la Sección Cabinet se ha consolidado como un lugar para el lucimiento de proyectos especiales de artistas y a la vez como un desafío curatorial para las galerías. Cada nueva edición brinda la oportunidad de exponer nuevas articulaciones y construcciones de sentido destinadas a jerarquizar algunas y a sacar a la luz ciertos hallazgos. Para esta edición el comité consultor realizó la evaluación de los proyectos presentados y entre todos eligió dieciséis. Trece de los cuales pertenecen a galerías argentinas en tanto que los tres restantes corresponden a galerías de Latinoamérica.

Así en las diferentes propuestas seleccionadas es posible advertir distintas líneas que cruzan formas experimentales de tradición moderna con procesos conceptuales y de expansión espacial propios de las exploraciones actuales. Entre las primeras resulta evidente una vocación de otorgar visibilidad a maestros como Jorge Pereira, César Paternosto y Rogelio Polesello, figuras destacadas de la experimentación perceptual que marcó los años 60 y 70. Fundamentalmente a algunas obras dentro de sus respectivas producciones que revisten incuestionable carácter histórico.

Tal es el caso de la serie de fotogramas Cosmos que el artista platense Jorge Pereira presentó en 1967 en la V Bienal de París, realizada en el Musée d’Art Moderne, aún dominada por el auge del arte cinético que había consagrado su edición anterior. En el caso de Paternosto el conjunto que integra su Cabinet con piezas de los años 60 y otras más recientes incluye dos obras, reconstruidas en 2001 en ocasión de los 30 años de su histórica exhibición “La visión oblicua” que tuvo lugar en la Galería Carmen Waugh en 1971. La selección de Polesello es representativa de su producción de fines de los años 50, muy marcada por el fuerte impacto que produjo en los jóvenes artistas de su generación la muestra de Vasarely en el Museo de Bellas Artes en 1958. Frente a este grupo, que de algún modo exhibe una afinidad epocal, heredera de la Abstracción Concreta, la selección de dibujos inéditos que ofrecerá el Cabinet dedicado a Juan Grela hace gala de una gran frescura en registros totalmente distintos generados en la escena santafesina. Desde otro lugar, la efervescencia de los 80 que resistía a comienzos de los 90 emerge en la figura de Liliana Maresca con una propuesta que recupera la instalación Espacio disponible que la artista presentó en diciembre de 1992 en el Casal de Catalunya. La artista, fallecida en 1994, asimila allí la disponibilidad de espacios a la venta o en alquiler del ámbito inmobiliario a la disponi- bilidad de los individuos asumiéndola en carne propia.

En otro orden de cosas nada más apropiado que los Cabinets, para planteos que se valen de la ocupación espacial como medio de articular diversas narrativas. Una de ellas puede ser el OVNI Archive, de Rosell Meseguer que bajo el formato archivo propone una reflexión inter-temporal entre el presente y el pasado de la Guerra Fría. Otra la que instala José Luis Landet a partir de Carlos Gómez, personaje ficcional que aborda la problemática de “La descripción y la traducción” a través de imágenes de catálogos que descuar- tiza y recompone. Otra la evocación que Tania Candiani hace de Norman Cherner, innovador del diseño “hágalo usted mismo” o la de Mónica Giron que vincula varias piezas realizadas en distintos momentos de su producción en homenaje a la supervivencia en tiempos de vasta intemperie. El suyo hace foco en la construcción de la casa, el hogar, el terreno que lo alberga y también en los afectos y las emociones que allí se depositan. Este proyecto que apela a la más elemental tecnología constructiva del siglo XIX, exhibe al mismo tiempo una afectuosa afinidad con el proyecto del joven artista cordobés Martín Carrizo. Los interesantes planteos escultóricos de este artista derivan justamente del precario impulso constructivo que detecta en los barrios humildes.

No cabe duda que la obra de Lihuel González, cuyo tema es la traducción de las palabras a la música, no podría encontrar ámbito más apro- piado para la acotada escena que compone y juega con la ausencia de un músico o bien con la expectativa de su aparición. El espacio es sin duda un elemento esencial al despliegue sobre los pro- cesos del quehacer pictórico que postula el artista brasileño Mauro Piva. También lo es en el engarce de piezas, dibujos y formas que propone Elba Bairon. Y en el sistema de relaciones que entablan las figuras de Cristina Schiavi con la vegetación de Buenos Aires o las piezas de Marcela Astorga en su indagación del tejido y la trama. Parecidas investigaciones con diferentes tramas conducen al artista peruano Andrés Bedoya hacia los mantos rituales de la muerte. En cada caso se abren muchas más posibilidades de completar la significación en su sentido más amplio.

Ana María Battistozzi
José Luis Blondet
Luiza Teixeira de Freitas