PERFORMANCES
VOLARE
Volare es una voz que produce múltiples evocaciones, todas pertinentes para la muestra que presentamos. Volar es la derrota de las leyes (de la gravedad y de la gramática). Bajo el halo leve del batir de las alas del cuerpo y del alma, su movimiento fugaz, perecedero, ponemos los proyectos que seleccionamos.
Volar es el primer mandamiento metafórico del artista moderno, el genio icárico. Esa tradición llega hasta la actualidad popular donde volarse la cabeza es el objetivo de la música y demás intoxicaciones.
En poesía, en arte, el vuelo es sinónimo de inspiración, de riesgo, de jugada.
Las volutas del vuelo son imprevisibles cuando nos arrojamos en brazos del viento. Son las corrientes de aire que nos llevan al azar. El aire caliente tiende a subirnos, el frío, a descender.
Pero, no solamente suave es el volar, los piratas, los indios, los árabes vuelan las fortalezas en los viejos filmes.
El infinitivo (el infinito en presente eterno) latino de volar es volare, de la primera declinación, lo mismo que amare.
El sueño de volar es una de las experiencias oníricas más intensas.
Volare es, por supuesto, una canción. Oh! oh!
Roberto Jacoby / cv / Vivi Tellas / cv /
Curadores
PERFORMANCES
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PROGRAMACIÓN
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Jueves 23 /20.15 hs
Rosa Chancho
Performances
Viernes 24 / 19.00 hs
Tomás Espina
Performances
Sábado 25 / 19.00 hs
Diego Melero
Performances
Domingo 26 / 19.00 hs
Lunes 27 / 19.00 hs
Martes 28 / 19.00 hs
Miércoles 29 / 19.00 hs
Jueves 30 / 19.00 hs
VIVO DITO
Performances de Argentina
www.vivodito.org.ar
No todo en VOLARE será efímero.
VIVO DITO, una investigación sobre performance en la Argentina está online. VIVO DITO, un homenaje a las acciones de Alberto Greco en España, Francia, Estados Unidos y Argentina desde 1961.
Desde Macedonio Fernández o las caminatas poéticas de Omar Vignole, el hombre de la Vaca, al reparto de estampitas de Evita por Masotta y Sebreli en los cafés de Filo.
En los ´60, los Vivo Dito de Alberto Greco, las intervenciones urbanas de Vigo, los happenings de Minujín, de Masotta y los antihappenings, el arte de los Medios, los microsucesos de Marilú Marini, Rodríguez Arias, Juan Stoppani, Dalila Puzzovio, Edgardo Giménez, Ricardo Carreira, Bonino, Peralta Ramos, García Uriburu y muchos otros.
Los setenta con el horno de pan de Víctor Grippo. Mas tarde, la ronda a la Pirámide de Mayo de las Madres, El "Plauto" o las actuaciones de los Redonditos de Ricota, enfrentan a la última dictadura militar y sobre su fin, aparecen el Ring Club y las Bay Biscuits de Vivi Tellas, el café Einstein.
Ya con elecciones viene Cemento (UORC-La Negra), otra vez Carreira y los eventos políticos callejeros de Capataco, Bicicletas a la China, Liliana Maresca, Raquel Tella, Arturo Carrera con Emeterio Cerro y las Berninas, Bolivia y la Age of Communication (De Loof, Cristian Dios y compañía), las Asperges, período que termina quizás en 1993 o 1994.
Con el surgimiento de nuevas formas de movilización, los nuevos eventos políticos con los escraches impulsados por HIJOS, en los que intervinieron el GAC y Etcétera. Las prácticas artístico-políticas en la calle se incrementan en torno al estallido del 2001 junto con otro tipo de expresiones más festivas no sólo en Buenos Aires sino en muchos otros puntos del país: Tucumán y Córdoba, San Juan y Rosario, persistentes cunas de performance.
El archivo es presente tenso, momento actual.