El trabajo de Beto Álvarez (1985, Buenos Aires) toma ejes que giran alrededor de la sexualidad, el oficio, el uso del poder y la investigación entorno al cuerpo personal.
En ésta nueva instalación articula en su producción dibujo, escultura, pintura y herrería. La geometría en su trabajo entrecruza los diversos materiales que usa de un modo en que las piezas parecen entrar en acción. En ésta ocasión las máscaras podrían pensarse como demonios o personajes propios que surgen del pasado y atentan contra los deseos en una batalla por conocer la propia voluntad.