Instruments for Inquiring into the Wind and the Shaking Earth, específicamente desarrollado por Andrea Galvani para la edición premier de Art Basel Cities, es tanto una proclamación al poder como a la falla del conocimiento humano; nuestro deseo de comprender, de codificar lo que es abstracto, de imponer orden a un mundo impredecible. El título fue traducido del 候风地动仪 [Houfeng Didong Yi], el nombre del primer sismógrafo inventado por el erudito y visionario matemático Zhang Heng (73-139 dC). De acuerdo con antiguos archivos chinos, en el año 138 el dispositivo detectó un terremoto a 600 kilómetros de distancia. La versión original se perdió desde entonces y su mecanismo sigue siendo un misterio.
Los elementos de esta muestra excavan dentro de las fronteras de lo desconocido, dando forma a un homenaje a la temporalidad de las teorías y a los intentos de transformar lo incierto en lo absoluto. Construído a través de una rigurosa investigación y desarrollado en colaboración con físicos de la UNAM, NASA, y el Imperial College of London, Instruments for Inquiring into the Wind and the Shaking Earth es concebido como un entorno experimental. Los espectadores se sumergen en una brillante nube de números navegando a través de constelaciones de vidrio soplado blanco y estructuras metálicas. Cálculos matemáticos iluminan la simetría de leyes físicas: desde el movimiento ondulante de las olas, hasta la naturaleza del tiempo; desde la generación de una tormenta eléctrica hasta la previsión de las mareas del océano; el ritmo ante el cual el cosmos se expande y la posibilidad de vida en otros planetas.

Andrea Galvani (Italia 1973, vive y trabaja en New York y en la Ciudad de México) adopta una metodología de carácter científico que a menudo involucra la colaboración de universidades y comunidades de investigación. Incorporando en todo momento numerosas disciplinas, materiales y métodos de trabajo a través de fotografía, video, dibujo, escultura, sonido, instalaciones arquitectónicas y performance, su obra parece articular y extender los límites entre fragilidad y monumentalidad, temporalidad y absoluto. En sus proyectos, los espacios se transforman en laboratorios, lugares de observación donde se mezclan experimentos físicos y acciones colectivas.