QUERIDO MARGEN – HACHE

Querido margen
Lucas Di Pascuale
HACHE
01.10.19 | 09.11.19

07 I__I_640

Lucas Di Pascuale, Querido margen, 2019. Ph: Ignacio Iasparra. Gentileza de HACHE

Lucas Di Pascuale (Córdoba, 1968) presenta en HACHE una selección de obras recientes en las que explora la relación entre figura y fondo y entre el dibujo y color. Las piezas en Querido margen delimitan su paleta combinando trazos de birome, tinta, lápiz y óleo, siempre sobre papel. Incorporan grafismos, mensajes, citas de lecturas y de obras de arte a un entramado de líneas y figuras que se expanden para llegar en ocasiones al gran formato. Sus procedimientos llevan a la pregunta engañosamente simple: “¿El dibujo es color?”, que plantea la galería una y otra vez en la información acerca de la muestra.

07 I__I_640

Lucas Di Pascuale, Querido margen, 2019. Ph: Ignacio Iasparra. Gentileza de HACHE

La información señala además que las acciones del artista comienzan “en un sector del papel como… una mancha de humedad cuyo impulso le hace llegar hasta los bordes. Ese papel luego reclama mayores dimensiones”. El conjunto se organiza sobre las paredes de HACHE en grupos en los que predominan paletas de rojo, verde, azul, marrón o negro. Cada color comprende una pieza de gran formato, acompañada de otra u otras medianas que citan desde su título un libro, por ejemplo Un foquito en medio del campo, de la joven poeta entrerriana Daiana Henderson: numerosas frases-citas se leen en el entramado de líneas que conforman dibujos y palabras entre rectas y curvas. En este caso, predomina el azul con unos toques de verde y de amarillo. Sin interrupciones, “el texto dibujado, el texto desbordado” –así lo sintetiza Tulio de Sagastizábal en el escrito que acompaña la exhibición– crece desde los bordes hasta el centro. En tonos de verde, rojo y negro, otra de las obras consigna por ejemplo “deriva”, “texto”, “cuerpo”, “lenguaje” y “poder”, entre otras palabras. Lleva por título El placer del texto y está dedicada al clásico ensayo de Roland Barthes de 1973. Ambas piezas forman parte de la serie “Libros”, que incluye también una obra a La revolución es un sueño eterno, de Andrés Rivera, y otra al teórico y psicoanalista Oscar Masotta. “Autores trágicos o alegres, que siempre conmocionan. Pero aquí, en el recorte de sus palabras, aparecen girones de frases y pensamientos, que fueron convertidos por la alquimia del dibujo en otro modo de vocear imágenes”, sigue De Sagastizábal.

07 I__I_640

Lucas Di Pascuale, Querido margen, 2019. Ph: Ignacio Iasparra. Gentileza de HACHE

07 I__I_640

Lucas Di Pascuale, Querido margen, 2019. Ph: Ignacio Iasparra. Gentileza de HACHE

Otro grupo de obras en la exposición representa motivos clásicos de la pintura como Jarra o Pagoda –para citar dos piezas con títulos descriptivos–, cuyos trazos se ubican en el centro de la hoja, destacando en este procedimiento el contraste entre la figura y el fondo, con un margen que deja vacíos los bordes del papel. Otras piezas abordan otra variante de la relación figura-fondo: por ejemplo, una textura simple de Tejado o de Pinar (así se titulan dos obras) se expande infinitamente hacia los bordes y sin embargo la figura puede distinguirse claramente contra el fondo neutro del papel. Estas texturas o tramas tienen también la posibilidad de crecer en espesura hasta llegar al Pleno (título de la obra) en marcador y óleo marrón. Y entonces retorna la pregunta que plantea la galería, “¿el dibujo es color?”. De Sagastizábal parece responder cuando afirma, como conclusión de su texto, que “el dibujo es fragmento. Nos interesan esas totalidades que componen Querido margen porque están compuestas por infinitas fracciones de tiempo y, sobre todo, porque luego de observarlas, viene el olvido”.

Contenido producido por arteBA. Memoria anual de arte argentino contemporáneo.