SILENCIO – EL GRAN VIDRIO

Silencio
Hernán Camoletto
El Gran Vidrio
26.07.19 | 01.11.19

Silencio reúne en El Gran Vidrio un conjunto de obras de producción reciente de Hernán Camoletto (San Jorge, 1976). Desde su título, la muestra invita a recorrer el espacio exhibitivo observando no solo las piezas, sino también las superficies vacías que comienzan en la pared blanca a la izquierda de la entrada y continúan hacia el lado opuesto, siempre en el mismo sentido, en un “camino circular de ida y vuelta que nunca se detiene” −según explican en la galería−. Silencio propone abordar las relaciones existenciales que atraviesan al sujeto: el lenguaje, la familia, la comunidad, la identidad y la historia. El color blanco de la pared representa, en este contexto, el inicio, no solo de la muestra, sino de cada uno de los seres, nacimiento que el artista considera una “fatalidad, un hecho inexorable…”, un condicionamiento más allá de la capacidad de decisión del sujeto. Cualquiera sea ese lugar, dónde nacemos nos imprime “una primera piel”.

Sobre esta primera capa de condicionamientos surgirá una “segunda piel”, visible a partir de Discurso, cuerpo, ceniza, pieza conformada por nueve láminas en vidrio que ilustran sendos perfiles de urnas funerarias. A nivel simbólico, funciona como “aquello que está distante, separado en el tiempo, pero que aún sigue operando…: los mandatos, las herencias y los discursos familiares, incluso de aquellos que ya no están vivos”. Constituye un núcleo de herencias que el sujeto recibe por estar inscripto en una red de vínculos que es previa a su nacimiento. Le sigue un dibujo vectorial de la serie “Los hogares racionales” que representa un plano de una casa reducido a sus contornos, sin aperturas hacia el exterior, aunque impreso sobre vidrio templado −un material que permite cierta transparencia−, la obra sugiere la imposibilidad de comunicación entre el afuera y el adentro. En la galería la describen como una caja negra que contiene los secretos del hogar: si bien sirve de protección hacia sus miembros, puede constituir un cercenamiento del sujeto que habita en su interior y que está formando y alimentando esa “segunda piel”. La casa funciona en esta pieza como un espacio primario en la formación del individuo.

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Hernán Camoletto, Ensamble, 2019, cemento, yeso, madera y metal, 340 x 650 cm (detalle). Ph: Gentileza de El Gran Vidrio

Suspendida del techo, una lámina de vidrio cuelga en el espacio de la galería envuelta en su frente y dorso por una imagen de color negro, como si fuera una Manta. Esta pieza refiere también a los aspectos que moldean la “segunda piel”, ya que, en el universo de significantes del artista, representa el mundo idealizado de los padres “donde la Manta cubre, tapa, no deja ver y tal vez ciega: esas cosas de las que no nos enteramos, que nos ocultan o que se ocultan. Por otra parte, donde nos deja al descubierto y nos permite ver, tal vez quedamos desprotegidos ante realidades que quizás sean demasiado contundentes. El balance de la Manta es una especie de desafío en el núcleo familiar: un movimiento pendular entre cubrir y dejar ver, entre abrigar y poder ver”, señala Camoletto. Una serie de obras en papel de algodón manchado con vino tinto −“Las formas familiares”− también refiere a este núcleo.

Pretérito imperfecto invita a acercarse. Al hacerlo, cada observador/a puede leer sobre una hoja de papel de algodón, impresos en relieve, sin tinta, los principales nodos que estructuran la experiencia y el uso del lenguaje: la palabra “yo” y la palabra “ellos” contienen la lista de preposiciones y proponen una serie de combinaciones, variables y articulaciones posibles entre el sujeto y los otros. Y Cadenas significantes, realizada con cadenas y tubos de hierro refiere a los eslabones que conforman la significación; se trata en estos últimos dos casos de obras que aluden a la mediación imperfecta del lenguaje y su incapacidad para comunicarlo todo, ya que en su propia naturaleza siempre lleva implícito faltas, desplazamientos semánticos y restos no previstos entre un interlocutor y otro.

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Hernán Camoletto, Silencio, 2019, vista de exhibición en El Gran Vidrio. Ph: Gentileza de El Gran Vidrio

La sala adyacente, más pequeña, reúne tres obras, Epitafio, Los ojos de Edipo y una pieza de la serie “Texto, cuerpo, cicatriz”, que abordan el concepto, tomado de la psicología clínica, de tramitación. Luego de plantear en la sala principal los condicionamientos que implican el lugar del nacimiento y de la casa, dos elementos fundamentales en la conformación de la “primera” y la “segunda piel”, en el proceso de tramitación el sujeto se enfrenta con su capacidad de superar un momento de abismo interno, de atravesar el trauma y darle forma, al hacerlo a su modo, planteando sus límites, constituyendo su propia singularidad. “Esta singularidad −señala el artista− conforma una ‘tercera piel’, seguramente permeada por lo heredado, lo familiar, por las formas del entorno en el que creció, por la comunidad. En el espacio en que antes había un ‘ellos’ y un ‘yo’, después de la tramitación, entendemos que estamos al lado de ellos, que somos familia, que podemos convivir”.

La pieza Ensamble reúne fragmentos que corresponden a subrayados de libros leídos por el artista. Camoletto los escribe, con su propia letra, en rectángulos de cemento, yeso y madera. “La escritura como medio nos permite comunicarnos con otros que ya no están y que escribieron hace muchos años, pero también nos habilita a intercambiar con nuestros contemporáneos, con personas que están a kilómetros de distancia o con varios a la vez. La biblioteca y la escritura son para mí un espacio de tramitación donde el individuo forma su propio discurso… Todos estos textos son posibilidades, horizontes que tienen el poder de enriquecer y densificar lo que llamo nuestra ‘tercera piel’”, dice el artista.

En este tránsito, como a lo largo de toda la exposición, Camoletto nos sugiere ser acompañados por el Silencio, “pero no entendido como la ataraxia griega, como una desafectación en la que nada nos perturba”. Las obras proponen que “el individuo sea capaz de tramitar esa experiencia, transitarla acompañada por un silencio que genere una cierta confianza en el proceso y que posibilite su incorporación, su decantación”.

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Hernán Camoletto, Silencio, 2019, vista de exhibición en El Gran Vidrio. Ph: Gentileza de El Gran Vidrio

Contenido producido por arteBA. Memoria anual de arte argentino contemporáneo.