Información + Texto curatorial

Un curador invita a galerías a participar con un proyecto específico de hasta tres artistas.

Curador

Jacopo Crivelli Visconti (crítico y curador independiente, San Pablo, Brasil)

Mercedes-Benz-big

El tema que va a definir la selección de obras que integran una exposición, independientemente del contexto en que ella se vaya a dar (un museo, un espacio no institucional, una galería, una feria) es casi siempre lo primero que un curador tiene que definir. En la edición pasada de U-TURN Project Rooms by Mercedes-Benz, por ejemplo, me pro- puse explorar la relación entre las palabras y las cosas en el ámbito muy particular de la produc- ción artística contemporánea. Por otro lado, limi- tarse a un tema específico, en el contexto abierto y dinámico de una feria de arte, es tarea extrema- damente compleja y, en el fondo, arbitraria, por muy interesante que el tema escogido pueda ser. Se podría decir que se torna más abstracto definir un tema que dejar abierta la posibilidad de tomar decisiones a partir de lo que cada obra nos dice, sin buscar necesariamente lo que debería encajar en un discurso predefinido.
Si la propuesta es escoger las obras a partir de relaciones que ellas mismas nos sugieren, la exposición resultante será probablemente menos coherente, pero exactamente por eso también más personal y original. Ha sido a partir de esas consideraciones que en la edición 2016 de U-TURN mi trabajo empezó por la selección de las galerías, y no de los artistas o de un tema; una decisión que además puede considerarse lógica en el marco de una feria de arte. El desafío, una vez identificadas las galerías, fue seleccionar y aproximar artistas cuyas obras, a pesar de no haber sido necesaria- mente expuestas juntas en ocasiones anteriores, tuviesen resonancias poéticas más o menos direc- tas, que pudiesen ser enfatizadas y así percibidas por el público. Es en este sentido que, como decía antes, se trata en el fondo de una edición más “personal” que la anterior: las obras y los artistas son yuxtapuestos a partir de una visión subjetiva, individual, que se torna más sutil pero también más explícita. Es un retrato de los gustos e inte- reses del curador, que es lo que justifica también el hecho de que esta pequeña introducción esté escrita, de manera solo aparentemente casual, en primera persona.
En algunos casos, la yuxtaposición es sugerida por la manera como el canon formal del moder- nismo es sutilmente sublimado y transfigurado, hasta tornarse casi irreconocible. Es lo que demuestra la obra de Felipe Mujica, más aún cuando se la entrelaza con el trabajo de Enrique Ramírez, de matriz esencial y declaradamente política, pero que recurre a su vez a estrategias geométricas, dibujando constelaciones y carto- grafías de accidentes y delitos que se aproximan a las formas que estampan las grandes telas/corti- nas de Felipe. Otro ejemplo significativo de formas y colores que se relacionan más allá de su origen surge de la exploración de la geometría como instrumento para reflexionar sobre las relaciones del cuerpo con la obra, con la política, con la natu- raleza en los trabajos de Liliana Porter, Alexander Apóstol y Milena Bonilla. De manera análoga, a pesar de las claras diferencias formales, la apro- ximación de trabajos de Carmela Gross, Marilá Dardot y André Komatsu permite observar como persiste, en Brasil, una producción que se recusa a entregarse a la alienación generalizada provocada por una década de omnipotencia del mercado. Artistas como Luciana Lamothe y Mariana Telleria, por su parte, dislocan una cuestión política a un nivel más abstracto: la lucha de fuerzas entre materiales que se tensionan y provocan recí- procamente, en un esfuerzo que se torna casi tangible. La dimensión política reverbera también en conjuntos como el formado por los trabajos de tres artistas colombianos de distintas generacio- nes: Adolfo Bernal, Antonio Caro y Bernardo Ortiz, que se miden cada uno a su manera con la palabra escrita. O entonces, de manera más indirecta pero no menos precisa e inequívoca, en el contrapunto entre la obra siempre tocante de Franco Vaccari y el extraordinario conjunto de mujeres que aquí le rodea: Hanne Darboven, Mirta Dermisache e Irma Blank. Ecos de luchas políticas pueden ser percibi- dos finalmente también en la obra de artistas que, desde un punto de vista iconográfico, se encajan en el linaje del arte pop, por lo menos por el gusto de la apropiación de un imaginario popular y de masa. En esta línea se encuentra el trabajo de Julio Plaza, nombre imprescindible en la historia del arte brasileño, que en U-TURN dialoga con artistas de generaciones sucesivas, como Sergio Romagnolo y Ana Luiza Dias Batista.
Como es habitual en su práctica, François Bucher presenta un trabajo que busca inspirar en el público una reflexión sobre la relación con la naturaleza y la sabiduría ancestral, y más específicamente sus aspectos mágicos, cuyos ecos se encuentran también en la producción de Edgardo Aragón y de la pareja Víctor Costales y Julia Rometti. Ese carácter casi mágico caracteriza también la labor minuciosa y casi inexplicable de las arañas en la instalación de Tomás Saraceno, especialmente concebida para U-TURN, y que constituye la excepción de esta edición, ya que su trabajo no es aproximado directamente al de ningún otro artista. Por otro lado, la arquitectura casi sobrenatural de las arañas puede encontrar relaciones en la presentación de fotografías de Veronika Kellndorfer, que yuxtaponen imágenes de arquitectura y plantas, o en las esculturas de Carlos Bunga y Lucia Koch, que aluden a la silen- ciosa relación entre la arquitectura y el espacio que la rodea. Una inspiración que podríamos definir de matriz arquitectónica está en la base de la obra de Marcius Galan y Goran Petercol, artistas que desde latitudes distantes llegan a resultados que demuestran una afinidad total en la manera de entender la práctica escultórica. Interesada al igual que ellos, no solo en el objeto en sí, sino también en cómo este se integra al ambiente o es percibido a partir de su sombra, J. Parker Valentine propone una instalación extremadamente compleja, que a su vez dialoga sutilmente con la escultura de Nicolás Guagnini que se integra total- mente al espacio. Elena Damiani e Ishmael Randall Weeks evidencian en sus trabajos la necesidad de aliar a la reflexión teórica una física, inseparable de la materialidad de los objetos, y más específica- mente de la presencia de la piedra y de la caverna, arquetipos fundamentales de la idea misma de abrigo. Ese conjunto de obras que dialogan con el universo arquitectónico se completa con la gran instalación de Matías Duville, que inaugura la ocupación del espacio central de U-TURN con una intervención de gran escala, en la cual recurre a su siempre sorprendente vocabulario formal y poético.
Jacopo Crivelli Visconti