UN ENIGMA Y UN OJAL – CENTRO CULTURAL RECTOR RICARDO ROJAS

Publicado por | septiembre 20, 2019 | ++, arteBA Fundación, Biblioteca, blog, Buenos Aires, En foco, Noticias

Un enigma y un ojal
Walter Barrios
Centro Cultural Rector Ricardo Rojas, fotogalería
13.09.19 | 27.11.19

Con curaduría de Alberto Goldenstein, Walter Barrios (Mar del Plata, 1977) presentó en la Fotogalería del Rojas un conjunto de doce fotografías de formatos grande y mediano; esta docena incluye imágenes de producción más reciente y otras de los años 2013 a 2017, siempre en color y con contrastes y brillos que disponen al ojo a recorrer cada detalle, buscando, quizá, una clave escondida que no llegará a descifrar.

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Walter Barrios, Un enigma y un ojal, 2019, vista de exhibición en fotogalería del Centro Cultural Rojas. Ph: Walter Barrios

Con una nitidez extrema, las imágenes recuerdan a primera vista la serie “Interiores”, en la que Thomas Ruff registró Alemania en los años 80, y algunas otras de Humberto Rivas de la misma época. La utilización que hace Barrios del medio fotográfico –los encuadres, los reflejos– asocia la apariencia de sus obras a un registro documental de espacios de vivienda. En las habitaciones que fotografía aparecen, sin embargo, particularidades que se desvían de la lógica del interiorismo y, por lo tanto, del realismo fotográfico: determinados planos monocromos, plantas que crecen a través de las persianas o la leche derramada alrededor de un aloe vera sin maceta en medio de un piso de baldosas pintado, para mencionar solamente algunos ejemplos. Para su desarrollo, el artista procede a fotografiar espacios cotidianos para luego “poder trabajar sobre ellos”: produce un boceto digital del que se vale para planificar y después llevar a cabo, en ese mismo espacio, una escenificación. “Decoro con elementos que construyo y otros que compro; instalo una nueva estética. Es un juego de vestir el espacio diario con ropas, estampados y rematar con alguna bijouterie, como una flor en el ojal”. Las obras expuestas son, en su mayoría, fotografías de esas escenificaciones que Barrios minuciosamente construye en su casa de Mar del Plata, donde vive, trabaja, da clases y organiza exposiciones.

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Walter Barrios, Un enigma y un ojal, 2019, vista de exhibición en fotogalería del Centro Cultural Rojas. Ph: Walter Barrios

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Walter Barrios, Un enigma y un ojal, 2019, vista de exhibición en fotogalería del Centro Cultural Rojas. Ph: Walter Barrios

Su obra –explica el texto de sala– “remite sin dudas a Mar del Plata como escenario y a los materiales más presentes en su arquitectura original y contemporánea: la piedra, la madera, la mayólica”. En las imágenes florecen también las plantas propias del entorno marplatense: “las ‘costillas’, el aloe vera y su flor roja que persiste en todo el invierno sobre la fría costa y en verano se quema y desaparece; el lazo de amor, planta típica de los porches de las casas, las palmeras y las plantas ʽpalmito’; los azulejos portugueses de hall de hotel, los empapelados de departamentos, los mosaicos y baldosas de granito, la madera del mobiliario y las paredes de cocina, las persianas”, enumera Barrios. Todos estos materiales, además de las vistas que combinan lo urbano y lo natural, confrontan a los marplatenses en sus recorridos de un quehacer al otro y constituyen “un compendio de características que nos da la posibilidad de mirar la realidad inmediata de manera escultórica” (Barrios).

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Walter Barrios, Un enigma y un ojal, 2019, vista de exhibición en fotogalería del Centro Cultural Rojas. Ph: Walter Barrios

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Walter Barrios, Un enigma y un ojal, 2019, vista de exhibición en fotogalería del Centro Cultural Rojas. Ph: Walter Barrios

La mirada escultórica se pregunta por la significación que la visualidad de los materiales produce en el entorno urbano en que conviven, no sin conflicto, las residencias rodeadas de jardines, reminiscencias de la villa balnearia que la ciudad supo ser desde su fundación hasta la primera presidencia de Juan Domingo Perón. Desde entonces, esos materiales se utilizaron en la construcción de edificios torre de gran altura cuyos departamentos compró, mayormente, la clase media porteña a partir de la sanción de la Ley de Propiedad Horizontal (1948). Paralelamente, llegaban los trabajodores y sus familias, quienes ante la instauración del turismo social y las vacaciones pagas, se alojaban en pequeños hoteles o en grandes complejos pertenecientes a sindicatos, que también se construían con su propio estilo. “Este cruce, fusión, confrontación nos deja una innumerable cantidad de simbologías que tomamos de nuestro enredado marplatense como elementos para construir y resignificar en la obra”.

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Walter Barrios, Un enigma y un ojal, 2019, vista de exhibición en fotogalería del Centro Cultural Rojas. Ph: Walter Barrios

En sus escenificaciones, Barrios crea un diálogo de elementos en función de generar una imagen, producto de su propia imaginación moldeada por el entorno. En la lógica del artista, los elementos o materiales se organizan en construcciones ornamentales que escapan a la norma del interiorismo o del paisajismo. En esa operación, la piedra, las plantas, los azulejos y demás materiales se alejan de su origen de referencia para convertirse en pura visualidad. Se transforman por un instante en elementos de una fotografía alemana de los ochenta, pero enseguida se corren de ese espacio al que no pertenecen y se identifican con su lugar y su historia. Entonces, en las intensas superfices fotográficas de Barrios, el contexto marplatense retorna con otra fuerza, una que lo puede empujar, aunque sea por un efímero momento, hacia cualquier otra parte.

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